Plantar tomillo en maceta, una tarea fácil
El tomillo es una planta aromática silvestre de entre 15 y 30 cm
de altura, con un tronco y unas ramas leñosas y unas hojitas
diminutas de tacto velloso. Es una de las plantas más resistentes a
la sequía por lo que aguanta muy bien las altas temperaturas y no
sufre demasiado con la falta de agua
La planta del tomillo se adapta
perfectamente a crecer en maceta y otros recipientes. No obstante,
hay que tener en cuenta que como es una planta de crecimiento rápido
habrá que trasplantarla al poco tiempo ya que las raíces cubren
rápidamente el volumen del tiesto. Es más recomendable el cultivo
por esquejes ya que su crecimiento es más rápido que si se planta a
partir de semillas. Como es una planta de raíces muy largas es
importante que nos decantemos por una maceta alta y profunda y que
disponga de un sistema de drenaje.
La tierra que se utilice para
llenar la maceta en la que se vaya a plantar tomillo no es necesario
que sea de excelente calidad puesto que se suele crecer en cualquier
tipo de terreno aunque es recomendable complementarla con algún tipo
de abono o compost casero que la refuerce y ayude a la planta a
crecer más y mejor. A la hora de plantar, hay que asegurarse de
disponer de ramas jóvenes y sanas de tomillo de entre 10 y 15 cm de
largo, de la que eliminaremos las hojas de la parte inferior del
tallo, que es la que se introducirá en la maceta.
El tomillo
necesita poco agua para desarrollarse de forma sana y fuerte por lo
que no hay que encharcar las macetas porque se corre el riesgo que el
recipiente no drene bien y el exceso de humedad pudra las raíces de
la planta. Pocos son los cuidados que necesita el tomillo ya que es
una planta fuerte y resistente pero hay que tener cuidado con algunas
placas como los ácaros y la mosca blanca ya que pueden atacarlo.







