Isabel Navarro en Casa Bardín
La poeta y periodista de nuestro pueblo Isabel Navarro Cerdán,
participó el pasado jueves 16 de mayo en el Ciclo “Alimentando
lluvias 9.0”, un acto organizado por el Instituto de
Estudios Alicantinos Juan Gil Albert, en su sede de Casa Bardín, en
la céntrica calle de San Fernando de la capital lucentina.
El
prestigio de este ciclo salta a la vista si recordamos que en años
recientes han participado autores consagrados como Blanca Andreu,
Antonio Porpetta o el exitoso dramaturgo Alberto Conejero, y
algunos casi legendarios como el afamado catedrático y poeta
Guillermo Carnero -uno de los “novísimos” que revolucionaron la
poesía española en los ya lejanos setenta. En el presente curso
han intervenido poetas jóvenes de gran proyección como Ben
Clark y Guillermo Fernández, ganadores respectivamente de los
premios Loewe y Miguel Hernández, dos de los más importantes de
nuestro planeta literario.
El ciclo, coordinado por
la también poeta Cristina Llorens, lo cerrará el
próximo jueves 13 de junio otro insigne
poeta-catedrático, el valenciano Jaime Siles. Isabel no desentona
entre nombres de tanto lustre. Ella se autodefinió
como periodista – es redactora jefe de un muy difundido semanal
femenino-, madre – de dos preciosas niñas-, y poeta, terrible
“oficio” en un mundo post-moderno en el que esta actividad
intelectual y artística es una afición extraña, cuando no
sospechosa, según confesó la propia escritora.
Aunque sin duda era
una tarde mal escogida, por ser jueves de moros, muchos
vecinos de nuestra localidad renunciaron a cantar el pasodoble
“Petrel” y estuvieron presentes en un acto, que vio casi
llenarse el aforo del salón de Casa Bardín, un lleno debido sin
duda a la admiración que levanta Isabel Navarro y al aprecio
que se tiene a sus familiares. La aún joven poeta, en un ambiente de
emocionada intimidad, leyó composiciones de sus últimos
libros y algún poema inédito.
Hay que decir
que la poesía de Isabel no es una poesía sencilla, no es la lírica
a la que estamos acostumbrados. Baste referir que la
obra que recitó esa tarde no incluía ni poemas de amor, ni,
tampoco, de desamor; sino que expresaba sus inquietudes
vitales, con versos de contenido intimista y social: los
mismos temas de su admirada escultora Louise Bourgeois “unos
temas universales, muy vinculados a la experiencia femenina, de los
que estábamos ávidas: la sexualidad, la fragilidad, el miedo a no
ser una buena madre, el dolor, la inseguridad…” en palabras de
la propia Isabel. Isabel incluyó parte de su galardonado
libro “Inane”, premio Blas de Otero 2007, un libro
que supone un ejercicio de un fuerte intelectualismo, en
el que se materializa un grito desagarrado contra la anorexia y
la opresión que supone este enfermedad.
Sobre este libro el crítico
Ángel Luis Luján dijo que está escrito “con una brillantez
hiriente de hoja de cuchillo […] y es sólo
apta para hambrientos de una oscura y desoladora verdad”.
También leyó, Isabel, composiciones de “Cláusula suelo”, obra
sobre la que Elisa Reche en El diario.es de
24/06/2016, nos dice que “Su poesía no se
amilana ante la hipoteca, el parto, el estallido de la burbuja o el
sexo. Su poesía tiene sed y aplaca la sed. “Sobre este mismo
poemario, el famoso novelista Juan José Millás, dijo en su
presentación en Madrid, que “En Cláusula suelo hay
una novela secreta y también una autobiografía oculta que, como
todas las buenas biografías, cuenta, además de la vida de quien la
ha escrito, la de quien la lee”.
Nosotros, nos quedamos con el
recuerdo de dos poemas “Punto ciego..Dúo 2”, donde en
palabras de la citada Cristina Llorens “la fuerza del lenguaje
periodístico y el poético crean una crónica trágicamente hermosa,
que mantuvo la atención entre emocionada y espantada del público
ante la información que aportaba la narración de los hechos y la
emoción y la belleza de la poesía que contenía el trágico
relato”, y un poema, cuyo título no recordamos, sobre la boda de
sus padres, que complementó con un vídeo que recogía dicho
acontecimiento, que entendimos como un valiente ejercicio de
auto-psicoanálisis.
Eso fue todo. Isabel volvió a la mañana
siguiente a su Madrid, a su quehacer en “Mujer hoy”, a sus
éxitos y fracasos, a su vida- lucha de madre hipotecada, periodista
estresada y poeta sospechosa, que esperamos le conceda nuevas
experiencias, tristezas y alegrías, para que pueda seguir creando
obras como Inane, como Cláusula suelo, obras que nos sigan mostrando
su intimidad, sus sensaciones y nos continúen emocionando
profundamente, aunque no hablen de amor, ni de desamor.







