Consejos para mantener el césped en verano
Durante los meses más cálidos del año, siguiendo una serie de
sencillos consejos se puede mantener un césped verde y lustroso.
Sólo es necesario cuidarlo de forma adecuada
Para mantener el césped
en buen estado, sin que pierda su color verde característico y
reluciente, en la época más calidad del año, como son los meses de
verano, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones muy
sencillas. Una de ellas es el tronzado del césped ya que ayuda a
espesar la hierba. La técnica de corte más recomendado es poco y a
menudo, cambiando la dirección patrón de corte para que las raíces
no se presionen en el mismo sentido.
Para cada corte, lo más idóneo
es reducir el tallo aproximadamente a la mitad o dos tercios, cerca
de 5cm. Aunque, a mediados de verano, es aconsejable dejar el césped
un poco más largo puesto que soportará mejor los periodos de
sequía. No hay olvidar que el tronzado elimina muchos nutrientes de
la hierba que deben de sustituirse para obtener un crecimiento
óptimo. El césped necesita nitrógeno, potasio y fósforo por lo
que se deben de utilizar abonos especiales que se pueden encontrar en
establecimientos especializados en jardinería.
El riego es otro
aspecto muy importante que hay que tener en cuenta. La frecuencia va
a depender de la temperatura y de la humedad. Cuando el césped
necesita agua, empieza adquirir un azulado y grisáceo y las hojas
más antiguas de la planta se rizan o marchitan. En el caso de que se
haya plantado césped nuevo, se tiene que regar una vez al día para
que las semillas puedan germinar y se pueda formar un sistema de
raíces resistente.
Para ganar la batalla a las malas hierbas es
necesario ser muy persistente y, además, utilizar la herramienta
adecuada como un escarificador manual para eliminar aquellas de
tamaño pequeño o un arrancador de raíces. Pero si no desaparecen,
será necesario utilizar algún herbicida. También hay que tener
presente que las raíces del césped necesitan aire para poder
respirar y crecer por lo que se recomienda con la ayuda de un
rastrillo hacer orificios en la zona plantada y rellenarlos con arena
gruesa.
De esta forma, el agua de la superficie podrá fluir y
transportar oxígeno hasta las raíces. El escarificado permite
extraer las hierbas muertas y otros restos del césped por lo que si
se elimina la capa de paja del césped, se proporcionará más
espacio para que las partes inferiores de las hierbas puedan respirar
y así los tallos crecerán mejor.







