Por: Marisol Puche Salas
Vuelo, vuelo
cortando el aire,
cortando el cielo.
Sentirse amo,
sentirse dueño
de lo que alcanzas con la mirada,
de todo un reino
con el que sueña cada sujeto
que pisa tierra, que no levanta
ni un solo palmo del suelo.
Ay, quién pudiera
sentirse alado
sobre los prados, montañas,
mares y tierras
para alcanzar, tras el otoño,
la primavera.
Poder volar, volar tan alto,
ay, quién pudiera.







