Las abejas y los tratamientos fitosanitarios
Ante la pronta llegada de la primavera, la Cooperativa Agrícola
de Petrer recuerda que el empleo de productos fitosanitarios sobre
los cultivos en floración puede presentar un grave peligro para las
abejas .
Utilizar productos fitosanitarios cuando los cultivos están
en la fase de floración puede suponer un verdadero peligro para las
abejas puesto que los pesticidas debilitan el sistema inmunitario de
estos insectos polinizadores, por lo que les hace más vulnerables a
las plagas y, además, a su orientación. Por ello, durante la época
de floración es muy recomendable, con carácter general, no someter
a tratamientos fitosanitarios ni a los cultivos ni a la flora
espontánea.
Pero, sí excepcionalmente, se tuviera que aplicar un
tratamiento durante el periodo de floración se optaría por
productos fitosanitarios autorizados de baja peligrosidad para las
abejas y, en todo caso, siguiendo las dosis y los condicionamientos
indicados en la etiqueta. Además, se llevarán a cabo en horas en
las que las abejas no se encuentren activas, generalmente a partir de
las últimas horas de la tarde. No hay que olvidar que si fuera
necesario realizar un tratamiento con productos fitosanitarias de
cierta peligrosidad para estos insectos polinizadores, con tiempo
suficiente, debería de informarse a los apicultores que tengan
colmenas cercas de las parcelas que se van a tratar, con el fin de
que si lo estiman oportuno puedan retirar sus colmenas o tomar otras
medidas de prevención.
Además, hay que evitar la contaminación de
parcelas contiguas si están frecuentadas por abejas y de zonas de
aguas encharcadas puesto que suelen ser muy visitadas por estos
insectos. Por su parte los apicultores tienen que tener presente que
las colmenas deben de situarse en lugares seguros así como cumplir
la normativa reguladora de la explotación de esta actividad, contar
con el pertinente permiso del titular del terreno e instalar una
señalización adecuada.
Asimismo, es aconsejable que los apicultores
informen a los propietarios de las explotaciones agrarias próximas
de la localización de los asentamientos de colmenas y, además,
mostrar su disposición a adoptar medidas de protección en los casos
en los que los agricultores les adviertan de la realización de
tratamientos a corto plazo.







