Año nuevo, ciudad nueva
El comienzo del año representa una oportunidad para mejorar y
seguir creciendo. Nos apuntamos al gimnasio para comenzar a ser más
activos. Planificamos hacerle un favor a nuestra salud y dejar de
fumar o seguir una dieta más sana. Nos proponemos estudiar un nuevo
idioma o nos apuntamos a clases de guitarra para adquirir nuevos
aprendizajes. Buenos propósitos que pueden quedarse en un intento
fallido o que, por el contrario, pueden constituir el inicio de una
etapa llena de excitantes vivencias.
Pero ¿por qué no llevar estas
transformaciones más allá de lo personal? ¿Por qué no plantearnos
nuevos deseos y propósitos para nuestra comunidad, para Petrer? De
acuerdo con el objetivo número 11 propuesto por Naciones Unidas en
el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con los que la
institución quiere impulsar cambios para que nuestro planeta sea más
verde, equitativo y democrático, “se necesita mejorar la
planificación y la gestión urbana para que los espacios urbanos del
mundo sean más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”.
Esto pasa por mejorar aspectos como, por ejemplo, la movilidad
urbana, la gestión de los residuos o el cuidado del patrimonio
cultural y natural.
En fin, por crear ciudades más inclusivas y
sanas medioambientalmente donde todos y todas nos sintamos integrados
y libres para participar y construir nuestro destino común. Pero no
solo eso. Para cumplir el objetivo de Naciones Unidas debemos
implicarnos para crear más espacios de encuentro y acogida tanto
para otros seres humanos, independientemente de sus lugares de origen
o sus características personales, sociales o económicas, como para
otros seres vivos. Instalar comederos en nuestras terrazas para hacer
más llevadera la travesía de las aves autóctonas o migrantes,
ayudar a perros y gatos abandonados a encontrar un hogar como casa de
acogida, aminorar la velocidad de nuestros coches y no distraernos
ante el volante para evitar atropellos o unirnos a un grupo de
voluntariado para aprender a cuidar a nuestros vecinos felinos y
hacer más habitables sus colonias son pequeños gestos que podemos
poner en marcha en el 2019.
Porque está claro que el cambio empieza
por uno/a mismo/a, pero es mucho más satisfactorio cuando
compartimos nuestros buenos propósitos con nuestra comunidad humana,
animal y vegetal.







